AFICHE PRINCIPAL, ENERGÍA EN TODO
Este 2026 marca un hito sagrado para la familia de la Consolata en nuestra patria. Se cumplen 100 años del nacimiento al cielo de nuestro fundador, San José Allamano, y el eco de su vida santa resuena hoy con una vitalidad renovada bajo el lema que guía nuestro caminar: “Energía en todo”.
Siguiendo el legado de Allamano, los misioneros han sabido encarnar un carisma que no conoce fronteras, entregando su vida con prontitud y alegría en las periferias geográficas y existenciales de nuestro país. Celebrar este centenario no es sólo mirar al pasado con gratitud, sino reconocer ese trabajo silencioso pero constante que se despliega de norte a sur.
Por equipo de comunicaciones Consolata Argentina
Un festejo que abrazó a todo el país

Desde el calor del norte hasta el pie de la cordillera, la geografía argentina se ha visto abrazada por esta “energía” que nace del Evangelio. El centenario se celebró con intensidad en cada comunidad:
Norte: Las comunidades de Alto Comedero y Yuto se unen en oración: En la provincia de Jujuy, se vivió una jornada de profunda emoción. Allí, donde la naturaleza y la cultura se encuentran, los misioneros siguen siendo puentes de esperanza, acompañando la religiosidad popular y las necesidades de los más alejados. Las comunidades de Alto Comedero y Yuto tuvieron su celebración central en la Parroquia Medalla Milagrosa, donde los fieles se congregaron para agradecer el carisma de Allamano.
Centro: Encuentros de Fé: En la provincia de Buenos Aires, los festejos adquirieron un marcado carácter comunitario. La celebración del centenario se vivió en profunda cercanía con la comunidad, reflejando el deseo de Allamano de consolar y acompañar a los demás a través del servicio concreto. La eucaristía principal se desarrolló el día 16 de febrero en casa de las Hermanas misioneras de la Consolata reuniendo las comunidades de CAF y Merlo Moreno. Mientras que, en la Capilla Nuestra Señora de la Consolata de la Casa Regional, los misioneros celebraron la Eucaristía en un clima de profunda y conmovedora piedad, perceptible en cada gesto, en cada palabra y en la homilía compartida. La jornada concluyó con un fraterno ágape, donde se abrieron con cariño las puertas de la casa para compartir la alegría y fortalecer ese espíritu de familia que sigue creciendo día a día. Sin duda, se trata de un carisma nacido de un legado de amor que continúa vivo y fecundo en la vida y misión de cada misionero.
Cuyo: Mendoza y San Juan, unidos por la misión: La región cuyana no se quedó atrás. En Mendoza, la Eucaristía principal se celebró en la Parroquia de la Misericordia en Las Heras, donde se recordó la vida de San José Allamano como un puente de perdón y amor. La Eucaristía fue un llamado a vivir la fe con esa “energía en todo” que transforma la realidad. Asimismo, en San Juan, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Andacollo, ubicada en la localidad La Bebida, se sumó espiritualmente a este gran jubileo, recordando que la misión es, ante todo, un acto de misericordia.

Colegios IMC: Educar con Energía: Los equipos de trabajo, directivos y docentes del Colegio Pablo VI de Córdoba y Nuestra Señora de la Consolata de Mendoza, no sólo iniciaron un nuevo año escolar, sino que lo hicieron bajo la luz de los 100 años del Fundador. El desafío planteado fue claro: educar con “energía en todo”, prometiendo hacerlo con todas las ganas y el corazón, entendiendo que la escuela es también tierra de misión donde se siembran los valores del Evangelio y el carisma de la consolación. En Coincidencia con las celebraciones del Miércoles de Ceniza, el 18 de febrero, se vivieron momentos de reflexión en los equipos compartiendo el inicio de la cuaresma. Fue un inicio de gestión marcado por la austeridad de la ceniza y la alegría del centenario, renovando el compromiso de educar.
El trabajo incansable de los misioneros
Hablar de San José Allamano en Argentina es hablar de hombres y mujeres que, dejando sus tierras de origen o entregando su vida desde aquí, han hecho del “Consuelo” una tarea cotidiana. Esta celebración del centenario nos encuentra unidos, reconociendo que la vitalidad de nuestra congregación reside en esa “energía” que no es propia, sino que viene del Espíritu Santo. Como decía el Padre Allamano: “El bien debe hacerse bien y sin ruido”. Hoy, ese “bien” hace mucho ruido en los corazones de quienes formamos esta gran familia.
A cien años de su pascua, San José Allamano sigue vivo. Está en el aula de Córdoba, en el barrio de Merlo, en la Fe de Jujuy y en la cordillera mendocina ¡Gracias,Padre Allamano, por enseñarnos a poner energía en todo para que el mundo sea consolado!
* Padre Donald Mwenesa, Prof. Fernanda Martínez, Equipo de Comunicaciones IMC, Argentina
Un festejo que abrazó a todo el país

Desde el calor del norte hasta el pie de la cordillera, la geografía argentina se ha visto abrazada por esta “energía” que nace del Evangelio. El centenario se celebró con intensidad en cada comunidad:
Norte: Las comunidades de Alto Comedero y Yuto se unen en oración: En la provincia de Jujuy, se vivió una jornada de profunda emoción. Allí, donde la naturaleza y la cultura se encuentran, los misioneros siguen siendo puentes de esperanza, acompañando la religiosidad popular y las necesidades de los más alejados. Las comunidades de Alto Comedero y Yuto tuvieron su celebración central en la Parroquia Medalla Milagrosa, donde los fieles se congregaron para agradecer el carisma de Allamano.
Centro: Encuentros de Fé: En la provincia de Buenos Aires, los festejos adquirieron un marcado carácter comunitario. La celebración del centenario se vivió en profunda cercanía con la comunidad, reflejando el deseo de Allamano de consolar y acompañar a los demás a través del servicio concreto. La eucaristía principal se desarrolló el día 16 de febrero en casa de las Hermanas misioneras de la Consolata reuniendo las comunidades de CAF y Merlo Moreno. Mientras que, en la Capilla Nuestra Señora de la Consolata de la Casa Regional, los misioneros celebraron la Eucaristía en un clima de profunda y conmovedora piedad, perceptible en cada gesto, en cada palabra y en la homilía compartida. La jornada concluyó con un fraterno ágape, donde se abrieron con cariño las puertas de la casa para compartir la alegría y fortalecer ese espíritu de familia que sigue creciendo día a día. Sin duda, se trata de un carisma nacido de un legado de amor que continúa vivo y fecundo en la vida y misión de cada misionero.
Cuyo: Mendoza y San Juan, unidos por la misión: La región cuyana no se quedó atrás. En Mendoza, la Eucaristía principal se celebró en la Parroquia de la Misericordia en Las Heras, donde se recordó la vida de San José Allamano como un puente de perdón y amor. La Eucaristía fue un llamado a vivir la fe con esa “energía en todo” que transforma la realidad. Asimismo, en San Juan, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Andacollo, ubicada en la localidad La Bebida, se sumó espiritualmente a este gran jubileo, recordando que la misión es, ante todo, un acto de misericordia.
Colegios IMC: Educar con Energía: Los equipos de trabajo, directivos y docentes del Colegio Pablo VI de Córdoba y Nuestra Señora de la Consolata de Mendoza, no sólo iniciaron un nuevo año escolar, sino que lo hicieron bajo la luz de los 100 años del Fundador. El desafío planteado fue claro: educar con “energía en todo”, prometiendo hacerlo con todas las ganas y el corazón, entendiendo que la escuela es también tierra de misión donde se siembran los valores del Evangelio y el carisma de la consolación. En Coincidencia con las celebraciones del Miércoles de Ceniza, el 18 de febrero, se vivieron momentos de reflexión en los equipos compartiendo el inicio de la cuaresma. Fue un inicio de gestión marcado por la austeridad de la ceniza y la alegría del centenario, renovando el compromiso de educar.

El trabajo incansable de los misioneros
Hablar de San José Allamano en Argentina es hablar de hombres y mujeres que, dejando sus tierras de origen o entregando su vida desde aquí, han hecho del “Consuelo” una tarea cotidiana. Esta celebración del centenario nos encuentra unidos, reconociendo que la vitalidad de nuestra congregación reside en esa “energía” que no es propia, sino que viene del Espíritu Santo. Como decía el Padre Allamano: “El bien debe hacerse bien y sin ruido”. Hoy, ese “bien” hace mucho ruido en los corazones de quienes formamos esta gran familia.
A cien años de su pascua, San José Allamano sigue vivo. Está en el aula de Córdoba, en el barrio de Merlo, en la Fe de Jujuy y en la cordillera mendocina ¡Gracias,Padre Allamano, por enseñarnos a poner energía en todo para que el mundo sea consolado!
* Padre Donald Mwenesa, Prof. Fernanda Martínez, Equipo de Comunicaciones IMC, Argentina



